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Domingo, 25 de Noviembre de 2007El destino es una url, cada momento un link. La vida no es más que un montón de enlaces. Azules y subrayados.
El destino es una url, cada momento un link. La vida no es más que un montón de enlaces. Azules y subrayados.

uno de los temas más recurrentes en esta profesión es cómo explicar a qué te dedicas. matemos dos pájaros de un tiro, y quien tenga curiosidad, que pruebe a hacer este sencillo (y útil!) ejercicio que propone duopixel, mi próximo vecino. ¿se entiende?
lucidez y cafeína. es todo lo que necesito hoy para hacer todo lo que tengo que hacer y disfrutar del premio.
venga va, hoy tampoco dejo de fumar :)

[los cortos de jarmusch son un must. y la foto de rufus es de N.L.V.R.O.P.S. (Notably Literal Visual Representation of Popular Songs)]
Prometedor título para un evento más gafapasta que gafotas* (dónde va a parar! 8), que ya desde la web, mucho antes de empezar, respiraba un aire distinto.

[foto, “human?” -claro- de Thomas Purves]
human? Vaya si lo fue. Y cuanto más lo pienso, más creo que fue especial, y no tanto por el (irregular) nivel de las ponencias como por todo lo demás: tan importantes, los detalles…
El ambiente
Mucha Moleskine, mucha gafa, mucho mac, mucha camiseta y un solo traje -eso sí, blanco-, niños y bebés, bandejas de fruta y magdalenas, ensalada o bocadillo, elije. En Reboot cabían ponentes con niños y dirigibles sobrevolando la audiencia. Y salte un ratito al sol, que se puede pisar el césped, hay sillitas y siempre hay gente :)
Posters de cada asistente pegados por las paredes, por si alguien quiere decirte algo.

[otra foto, “The original toothless tiger” de Thomas Purves, que me ha caído bien]
El sitio ayudaba: una antigua factoría, con enormes chimeneas, reconvertida en gimnasio. Amplios espacios diáfanos, luz natural, equilibrio de ladrillo, madera, metal y cristal. Adaptada para la ocasión, la cancha grande como inmensa sala de conferencias, la pequeña para ponencias, el aula de arriba para las más reducidas. Acogedores sofás en la cafetería, y un patio, de cemento y césped, alrededor.
Las ponencias
Los ponentes eran audiencia, había salas disponibles para debatir los temas que fueran surgiendo, la programación se consultaba en un gran tablón a la entrada escrito a mano, y no era necesario apuntarse a nada, sino que ibas decidiendo a qué ponencia atender sobre la marcha.
Mi sensación: gente que empieza a interesarse por el lado humano de la tecnología, a veces aún de lejos, a veces desde planos excesivamente teóricos, a veces de refilón, otras demasiado centrados en un único aspecto.
Contenidos: un poco de paja y algún momento realmente especial. De algunas me salí antes de terminar, porque eran aburridas o no iban a ningún sitio; otras hubiera deseado que duraran más, y otras, a posteriori, me están haciendo reflexionar.
Se habló mucho de confianza, de red social, de flickr sin parar, de sexo más de lo esperado. De trabajo comunitario, de compartir lo que se te pasa por la cabeza con la gente que aprecias, de la pasión por lo que haces más allá de las herramientas, lo que cobres o puedas cobrar por hacerlo. De tener una idea y llevarla a cabo, y si la idea es buena pues mejor, y si el resultado es regular, pues ya lo iremos mejorando, gracias por las sugerencias.
Una de mis favoritas, la que sirvió de cierre: Matt Webb, “Products are people too”
Ninguna ponencia duró más de una hora; algunas eran en formatos reducidos (10 segundos por diapo, 20 diapos). En general, el nivel de las presentaciones era bueno, muy visual, no recuerdo powerpoints llenos de bullets, y aunque algunas me parecieron excesivamente densas, la mayoría fueron al menos ‘dignas’.
Sin embargo, salí los dos días con la sensación de que apenas nadie se “mojaba”. Los ponentes exponían sus temas, sus dudas, sus trabajos, sus investigaciones… pero en general faltaban cierres, opiniones formadas, conclusiones. Llegaba al hotel sin recordar bien lo que había escuchado, y a quién. Ahora, con un poco de distancia, entiendo que, en el plano “académico” o teórico, o conceptual, el Reboot fue más una declaración de intenciones, un “mira hacia dónde puede/debe ir la web”… y sin embargo la experiencia de haber estado allí es lo que da la visión global: era presencial, había que estar, vivirlo.
La organización
Un sólo organizador, Thomas Madsen-Mygdal, omnipresente y discreto, ayudado por una eficiente troup de voluntarios dedicados a que todo ocurriera como debía.
Hay mucho, mucho que aprender de cómo estaba organizado el Reboot, especialmente el criterio a la hora de ponderar la importancia de cada cosa: nada estricto, todo era como relajado, esa sensación de que todo fluía, pero lejos de irse de madre. Controlar sin ahogar, dando confianza a la gente y aplicando el sentido común a priori. Ahí es nada. No había ningún tipo de seguridad, ni control sobre los asistentes, ni grandes “artistas” en el escenario.
Los sponsors
Nada de dar el coñazo, ni políticos de turno aburriendo con discursos descontextualizados. Una breve mención a los patrocinadores en la apertura del evento, demos en la cafetería, y cada uno su espacio de conferencia, pero sin ningún trato especial. Fascinante el caso de Morten Lund, sponsor particular, al que ni siquiera conocimos,
“me encanta la gente que es buena gente - sobre todo si tienen poder de ejecución y estamina”
Morten Lund

Conclusión
No sé si por la falta de costumbre o por mi procedencia sureña, el Reboot me pareció algo especial desde que decidí que iría: por cómo se trataba a la gente, por el ambiente que se respiraba…Que hubiera niños, sin duda, contribuyó mucho; también había muchas más mujeres que de costumbre.
Muchas veces no se trata sólo de lo que se dice sino de lo que se transmite: aunque algunas fueran algo dispersas, ya me parece un avance enorme que los nerds se interesen por el lado humano de la tecnología y se lo tomen en serio.
* gafotas: término acuñado por denegro.com, ¡gracias!
[parece que no soy la única que escribe crónicas a estas alturas: ella me lo ha recordado :-]
…como el perro de paulov: es aparecer esta pantallita, y ponerme a parpadear
es que vosotros sois muy frikis, mis amigos no tienen nicks ni abalorios
mi hermana, que es una persona normal y no tiene ciberpandilla, y “sólo” usa flickr para que sus colegas vean sus fotos, y no concibe que se pueda usar algo como twitter, ni se fía especialmente del 11870 porque “a ver si me lo está recomendando un grupo de bakalas“
Lo odio. Cada vez que me tengo que pelear con el servidor… pierdo (y el administrador me odia, y el de enfrente se ríe porque esta vez no le ha tocado a él). ¿Cómo es posible que no se pueda hacer drag and drop para subir cosinas al blog? Es frustrante, no es mi idioma ni mi lógica ni nada que se le aproxime. ¿quién dijo que la interfaz de WP era amigable? ¿por qué tantos registros y tantas passwords y hasta un código API para un mardito plug-in antispam? Sí, ya sé… a veces la echo de menos :-)
Continuamente posteo en mi cabeza. Escribo mucho en mi cuaderno, tengo más borradores que entradas en el blog, y de vez en cuando, publico algo.
[¿Que a qué viene? a responder a la pregunta que se hace Topocho, vista en Ciberescrituras. Muy recomendable]
Que me molesta recibir spam aunque vaya directito a la carpeta de spam sin pasar por la bandeja de entrada. Que todos los días los borro como quien barre su casita (tralaralarita) y al día siguiente vuelven a aparecer. Que me molesta incluso tener una carpeta para el spam. Que no me acostumbro, que no lo quiero, que me dejen en paz.
¿cuántas veces has buscado la tarjeta de un sitio que te moló y no la has encontrado?
que ir vas sobrio, pero volver… ¡ay!
¿cuántas veces te hubiera gustado contarle a todo el mundo lo bien que te arreglaron el coche o lo mal que te arreglaron un grifo?
¿dónde están los pintores de confianza cuando los necesitas?
¿y en qué tienda compra los bolsos esa amiga tan fashion?
tus sitios de alquilar yates… las cosas que utilizas toda la vida
para eso y más aún (y sobre todo, no tener que recurrir a las páginas amarillas), acaban de lanzar un nuevo sitio web, de la factoría idealista y otros amigos con buenas ideas

11870.com sirve para que la gente descubra, recuerde y comparta empresas y negocios mediante opiniones, fotos y vídeos.