Lo peor de tener cariño a los calcetines es lo que se sufre cuando, como ocurre inevitablemente y de forma misteriosa, desaparece uno en un lavado sin retorno.
¿Para qué los querrán las lavadoras? ¿Por qué nos obligan a estos dolorosos sacrificios, por qué mantienen este ancestral ritual de cobrarse víctimas inocentes, dejando al otro inservible como prueba de su cruel voracidad?
¿Y por quéescribo tantosobre lavadoras, si no les dedico ni media neurona en mi día a día? ¿Y por qué me gusta fotografiarme los pieses e incluso taguear los de los demás? todos tenemos rincones oscuros, y yo me fijo en el calzado, en las fotos de pieses y en los calcetines distintos. Y escribo de lavadoras. ¡Y qué pasa!
…Y además, me han gustado estos calcetines, sobrios pero numerados. Debo estar haciéndome mayor:
me encanta cuando parece que todo encaja: el día del libro me ha pillado en una de mis épocas más analógicas, justo a tiempo para disfrutar como una enana viendo cómo todo un pueblo hace “x-librios” de la mano de los navegantes del palomar.
tengo el mío pendiente, con este título tan sugerente (y que me recuerda, por cierto, que tengo un magnífico capítulo por compartir… soon). y es que hay días que las clases de fotografía son mucho más. qué suerte tengo.
aprovechando mi vena analógica, y que llegan links de lo más oportunos, y que escribí un cuento a una niña que no conozco, y que tengo un libro de instrucciones, y que parece que hay ganas… estoy cada vez más decidida a organizar un taller de pop-ups, de ‘las otras’ pop-ups, cualquier día de estos. ¿alguien se apunta?
A mí me gusta mirar a los ojos y sonreir a la gente que me cruzo por la calle. Incluso saludar: hay quien queda desconcertado, pero suele funcionar. No cuesta tanto.
Hoy, en uno de los momentos más felices de mi día (mañana soleada, paseandito con mi abuelo por la calle: un lujo), me han escupido. Así, tal cual. Sólo he podido ver a una mujer que caminaba de espaldas como si nada. Será que la han sonreído poco.
es que vosotros sois muy frikis, mis amigos no tienen nicks ni abalorios
mi hermana, que es una persona normal y no tiene ciberpandilla, y “sólo” usa flickr para que sus colegas vean sus fotos, y no concibe que se pueda usar algo como twitter, ni se fía especialmente del 11870 porque “a ver si me lo está recomendando un grupo de bakalas“
¡joder-joder-joder! Que hasta hace un rato ni me he enterado de los atentados, y que son brutales. Que era fácil que yo hoy estuviera en el aeropuerto de Argel, para volar al Sáhara… Que Raquelita y Óscar están allí, y es muy duro. Que el mundo está hoy un poco más loco…