Ambientación: Vitoria, martes por la noche, bar de copas. Poca gente pero muy animada tras el concierto de una banda. Un grupo destaca; algunos se acaban de conocer, el resto son parroquia. Lo típico: antes de marcharse, una de ellas saca su cámara, la coloca en la barandilla y hace un par de fotos del grupo, que a esas horas ya se adora:
click! [esperad que hay otra]
click! yastá, dadme vuestros mails y os la mando…
Caras de circunstancias, miradas al infinito, medias sonrisas, y finalmente, carcajadas; ni el dueño del bar, ni el camarero, ni el batería, ni el saxo, ni el chico-del-barrio ni su ex-cuñada. ¡Ni uno!