pongamos que hablo… de parís
Martes, 15 de Mayo de 2007Estaba en París y aún no me había enterado. Con lo grande que es, una o dos tallas más que Madrid. A lo mejor por eso todo parece que suena como más bajito, menos la música de los conciertos. A lo mejor por eso la calle huele siempre a queso gratinado y a cruasán recién hecho. Qué hambre da París, una o dos tallas más que Madrid.
París está lleno de terracismos que son como escaparates de parisinos que toman su café, merci, mirando a la calle. París se mira y te ve.
París luce y llueve a partes iguales, pero como que todo queda bien. ¿Es París donde todo era posible? es que no me he enterado. París es un caracol numerado, una espiral áurea que se descubre al ritmo de nubes y claros, de días y noches, madrileños y toledanos :-)
De noche, París defiende sus posiciones sin concederte un milímetro, pero se vuelca entera para que encuentres tu sitio. De noche, París es puentes y probetas, y si puede te roba el taxi y la copa, te regatea los hielos, te vacía la cartera… y te besa en la frente cuando te vas a dormir. Qué grande es París.








