no has entendido nada
Jueves, 1 de Febrero de 2007
sonrisas patrocinadas por losotros. qué grandes.

sonrisas patrocinadas por losotros. qué grandes.
El café se clava en el estómago. La piña escuece en la punta de la lengua, la cerveza raspa el paladar, el chocolate se pega en los dientes, el vino calienta las orejas.
Sin duda: muuuuucho más guapos los daneses que los suecos. Se nota que son más malos.
Teniendo en cuenta que no necesito nada de nada, me he puesto condiciones para conciliar mis ansias de consumir con mi temor a despilfarrar kroners en esta tierra de precios inciertos pero tirando a altos:
La globalización y la Navidad están a favor de mi plan: el 90% de la ropa queda descartada por cuestiones de etiquetado (en cuanto veo la etiqueta esa multipaís… descartado), y el 10% restante (la especial para el crudo invierno) por precio. Hay miles de pseudo-ikeas, pero claro, quitando el adornismo navideño y las cosas que abultan demasiado, pues quedan las sábanas de colorinchis y las regaderas esas tan monas y sinceramente, no es plan…
El calzado es tentador, muy tentador. Hay una marca interesante que no conocía, ecco… pero tengo que descartarlo por pura lógica viajera: ocupa demasiado. Y además lo estoy dejando después de los excesos del verano :-)
Total, que de momento, estas son mis adquisiciones:
Seguiremos informando.
Actualización: he sucumbido a las estrellas de puntas impares que cuelgan los suecos en las ventanas. Al principio me parecían odiosas, pero por supuesto ahora me parecen adorables, y mi ventana tendrá una estas navidades.

Mientras, os dejo con un temita autóctono; al parecer es un himno tradicional sueco al que este personaje, Thomas di Leva (que es como una mezcla entre Melendi y Jesucristo Superstar, con rollo cósmico y unos outfits espectaculares), ha dado el lustre que merecía. A mí me suena a exitazo en eurovisión :-)
llevo todo el verano intentándolo y no hay forma: no consigo imaginarme la nave de secado de dos millones de jamones que tiene mercadona

Ayer lo hablaba con A. Las cosas tienen que emocionarnos para poder convivir con ellas. Nos tienen que sorprender las miremos por donde las miremos (…) Y vivir es emocionarse.
cita de emocionarse en la fábrica de las pequeñas cosas
Y antes de ayer también, que, según me decían por teléfono, hacía un cielo precioso al atardecer, y salí a la terraza y me volví a ver rodeado de edificios, de manera que veía arrriba del todo el azul fuerte, luego el clarito y el amarillento pero no llegaba al rosa, y quería hacer scroll en el cielo y ver el rosa. ¡El rosa!
cita de puntitos en denegro
gracias a ambos por ponerles palabras :-) aunque a mi lo que me extraña es que nadie hable de las banderitas: yo últimamente voy por madrid y veo por todos lados las banderitas de google maps, en cada rincón, cada lugar que significa algo. así que es hora de irse. a la playa, sin más banderas que la del estado del mar. ¡el mar, idiota, el mar!

[la foto es de Aram Bartholl, que se dedica a hacer “off-line” objetos cotidianos del mundo “on-line”]
a mí es que lo de hacer el mal nunca se me ha dado bien
con compañeros así, el trabajo es menos trabajo, incluso en agosto
debe ser que ikea lanza en su web una campaña de precios personalizada, porque los que me muestra parece que son sólo para mí. eso sí, muy elegantes, o algo retros, me llaman de usted. ya me estoy acostumbrando…