miradas
Sábado, 24 de Marzo de 2007hay miradas, miradas turbias, que se clavan y duelen. las miradas turbias ofenden.
a veces cierro los ojos para ver bien. o para no ver.
hay miradas, miradas turbias, que se clavan y duelen. las miradas turbias ofenden.
a veces cierro los ojos para ver bien. o para no ver.
Me sigo poniendo nerviosita cada vez que hay un Labo. El placer de aprender así, la ilusión de comprobar que la gente (¡y qué gente!) está dispuesta a compartir forfree lo que sabe aunque viva de ello, compensa con creces el esfuerzo de prepararlos.
Hay un cosmonauta insomne que dice que las puestas de sol están sobrevaloradas: que la aurora es mucho más bella, pero apenas se menciona porque cuesta más esfuerzo verla.
Intuyo que tiene razón. Empiezo a aprender que hay algo mágico, algo fuerte en la luz de la mañana.

[Ayers Rock/Uluru sunrise es una foto de Robert Nyman. Una de las pocas veces que he madrugado en vacaciones, y vaya si mereció la pena! Tengo que volver a Australia…]
El precio de abrazar es el riesgo de que nuestro abrazo sea rechazado o mal interpretado. Su costo es la fortaleza que se requiere para ser vulnerable.
Kathleen Keating, abrázame

[la ilustración es de Ricardo Fumanal, usada previamente para ilustrar el post que recomienda Óscar en los comentarios]
añado las maninas de un recién nacido al top ten de las cosas que más me emocionan en esta vida…

…y a mi hermana en el top ten de personas admirables.
¡cómo mola ser tía!
/no es que no quiera, es que no puedo
/no es que no pueda, es que no sé
/no es que no sepa, es que no quiero

[la foto es de polans, el losotro más activo, uno de mis fotógrafos preferidos, y un gran maestro]
But you know, there’s another reason why today is especially exciting.

Hoy es el día de la marmota. ¡A disfrutarlo!
Yo de verdad que no entiendo por qué nos empeñamos en reunirnos a cenar como si no hubiera un mañana y al día siguiente comer como si no hubiera habido un ayer… joder, que tendría que ser al revés, comida el 24 y cena el 25, para que al menos actúe la piña desoxidante entre la pularda y el pavo, ¿no?
Al drama de los rodaballos se ha unido este año otra exótica ausencia: venga de sufrir, la mulatica anda abandonada en Brasil de la mano de AirMadrid. Las ausencias…
No hay como desear que algo termine para que se haga eterno, y por estas fechas las Navidades parece que quieren durar toda la vida, destrozando de paso estómagos, horarios y corazones (por no hablar de los oídos, dios cómo odio los villancicos y la tecnocumbia).
Y yo, siempre tarde, cuando quise terminar una tarjetita para felicitar el año nuevo a cada persona que es importante para mí, resulta que me había quedado sin internet, y claro, en estas fechas a ver quién se da prisa en arreglarlo, y hasta hoy, nada.

Total, que el año nuevo ya ha empezado pero ahí siguen las Navidades persistiendo, ¡y todavía faltan los Reyes! De link en link, lo que más me ha conmovido este año recién estrenado es este artículo sobre una ¿tienda? donde todo es gratis. Ahí, a ponerse bizco. La picaresca que nos es innata pensando “me lo llevo todo y me forro vendiéndolo” y luego la conciencia que te hace sentir subdesarrollado por haberlo pensado siquiera… son modelos nuevos, iniciativas que hacen pensar, que ayudan a posicionarse en el mapa social, en el modelo económico, en la ética personal (¿o es la moral? nunca las he distinguido).