Wirikuta

El ombligo de México es un desierto obligatorio que, como todos los ombligos, fue origen de la vida, y, como todos los desiertos, fue fondo marino.

Será por eso que es el único lugar del mundo interior donde la chica-isla no añora su mar… o porque las nubes se enroscan como olas en las cimas de las montañas que nos rodean y las tiñen de azul.

Ella dice que es un plato hondo donde el sol es una fuente constante de energía, el agua es un regalo, y ver crecer una planta es un milagro.

Será por eso que eligió precisamente este lugar para criar a Iyari, su pequeño corazón. Para que crezca rodeada de energía y de montañas azules, apreciando regalos y presenciando milagros, en la panza misma de la madre tierra.

2 comentarios sobre “Wirikuta”

  1. belencia dijo:

    mmm…qué gusto volver a leerte¡¡
    cuídate muuuuucho,
    b.

  2. bocadorada dijo:

    me encantan estas historias :-)

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