de pequeña en mi casa hacíamos turnos para todo, y una vez a la semana me tocaba limpiar los zapatos de toda la familia. lo prefería mil veces a poner la mesa (el pan, el agua, las servilletas; los platos, los vaos y los cubiertos :) me gustaba tanto limpiar los zapatos que hasta les daba kánfor a las suelas. azul, me acuerdo: azul uniforme.
en algún momento dejamos de hacer turnos, y yo dejé de limpiarme los zapatos. ahora, las pocas veces que lo hago, suele ser con ellos puestos. ¡así no hay quien limpie las suelas!

[la foto es mía, aunque las botas son de mi hermana. últimamente me las pongo mucho y hoy hasta las he limpiado. puestas, claro :]