lo que vale

Yo de verdad que no entiendo por qué nos empeñamos en reunirnos a cenar como si no hubiera un mañana y al día siguiente comer como si no hubiera habido un ayer… joder, que tendría que ser al revés, comida el 24 y cena el 25, para que al menos actúe la piña desoxidante entre la pularda y el pavo, ¿no?

Al drama de los rodaballos se ha unido este año otra exótica ausencia: venga de sufrir, la mulatica anda abandonada en Brasil de la mano de AirMadrid. Las ausencias…

brasil.jpg

No hay como desear que algo termine para que se haga eterno, y por estas fechas las Navidades parece que quieren durar toda la vida, destrozando de paso estómagos, horarios y corazones (por no hablar de los oídos, dios cómo odio los villancicos y la tecnocumbia).

Y yo, siempre tarde, cuando quise terminar una tarjetita para felicitar el año nuevo a cada persona que es importante para mí, resulta que me había quedado sin internet, y claro, en estas fechas a ver quién se da prisa en arreglarlo, y hasta hoy, nada.

estrella.jpg

Total, que el año nuevo ya ha empezado pero ahí siguen las Navidades persistiendo, ¡y todavía faltan los Reyes! De link en link, lo que más me ha conmovido este año recién estrenado es este artículo sobre una ¿tienda? donde todo es gratis. Ahí, a ponerse bizco. La picaresca que nos es innata pensando “me lo llevo todo y me forro vendiéndolo” y luego la conciencia que te hace sentir subdesarrollado por haberlo pensado siquiera… son modelos nuevos, iniciativas que hacen pensar, que ayudan a posicionarse en el mapa social, en el modelo económico, en la ética personal (¿o es la moral? nunca las he distinguido).

1 comentario sobre “lo que vale”

  1. gerardo dijo:

    muy bueno tu comentario pero algo oscuro,bye,,,,saludos,,nos vemos

Deje un comentario