palabras
Yo que quería hablar sin palabras, y Emily Dickinson que no me dejaba

Pobrecita, que no supo entender un gesto, una caricia, una mirada.
Cuántas veces las palabras sobran. Cuántas veces faltan.
Yo que quería hablar sin palabras, y Emily Dickinson que no me dejaba

Pobrecita, que no supo entender un gesto, una caricia, una mirada.
Cuántas veces las palabras sobran. Cuántas veces faltan.
11 de Diciembre, 2006 - 0:44
Imágenes… sin palabras, el miercoles avanzaremos en parte de ese lenguaje. He pasado por Flickr y he notado tus importantes avances. Hablaremos de todo éso… con manchas de color, desenfoques y pesos en la composición.