Hoy he estado en la jornada de puertas abiertas de la RCA de Londres. La escuela da la bienvenida a los visitantes con una gran exposición de los trabajos de los estudiantes en el hall, para ir abriendo boca :-(de esto no tengo fotos).

Luego, el mismísimo Tony Dunne ha presentado el Máster; da gusto ver a un tipo así ilusionarse al presentar los proyectos de sus alumnos, sin intentar apropiarse de las ideas ajenas, sino con la satisfacción de haber elegido buenos candidatos para su estudio. También me ha parecido bonito que no presentara en un gran salón de actos sino en la sala de reuniones del máster, junto al estudio, y de la forma más sencilla: un mac, un proyector, una lamparita… y su voz, qué voz.
Básicamente, este es el programa del primer año:

[ojo al viaje: Tokio. El año pasado fueron a Las Vegas]
El proceso de selección es clave: reciben -en Enero- unas 80 solicitudes para cubrir quince plazas, para comenzar el curso en Septiembre. En el filtrado de portfolios participan dos alumnos de primero, además de Tony y los tutores. La entrevista personal es decisiva, claro, y además de las cualidades de cada persona, buscan crear un grupo que se pueda enriquecer con cada uno de sus miembros y que pueda funcionar como equipo.
El perfil ideal de alumnos (intentan salirse del rol clásico de diseñador):
- que les interesen las nuevas tecnologías, la gente y la cultura
- que les haga ilusión explorar nuevas posibilidades de diseño
- con conocimientos técnicos que les permitan hacer tangibles sus ideas
- que quieran formar parte del diseño de nuestro futuro tecnológico
- que sientan una escéptica fascinación por la tecnología (este me encanta)
Aunque, en cualquier caso,
It’s all about personal readyness. Applications might come direct from college or from a professional background. It doesn’t have to be about your work, it can also be about you
Luego, se podía visitar el estudio y charlar con los alumnos del Máster, que pacientemente han ido respondiendo a todas las preguntas de la avalancha de gente que estábamos de visita. Pero de una forma muy natural, ellos nos han acogido y nosotros, pues hemos preguntado.
He tenido una interesante charla con el benjamín del grupo, Mika, un Belga de 23 años, y con Miquel Mora, el catalán que conoció Humberto y que además de ser un encanto, es un entusiasta de la profesión y una fuente inagotable de información “Yo encantado de poder hablar sobre Design Interactions!”
Mika se está centrando bastante en la nanotecnología, lo cual no es del todo extraño viendo la nueva orientación de la escuela: uno de sus principales objetivos es que el diseño sirva para facilitar el diálogo entre la ciencia y la sociedad, según había explicado Tony.
Pero lo que me ha quedado claro con ambos es la importancia de las tutorías, cómo los tutores orientan, pero no imponen; cómo entre todos aprenden a través de la crítica constructiva (esto es algo que también se mencionaba a menudo en Malmö), lo elevado que es el nivel de autoexigencia y cómo el trato personalizado ayuda a cada persona a encontrar su camino e ir orientando su futuro profesional.
El segundo año es mucho más personal, y cada alumno se centra en su proyecto, que ya a finales del primer curso ha ido perfilando. Aunque los 30 estudiantes del Máster (15 por curso) comparten estudio, la RCA se fomenta mucho el trabajo individual, y sólo se trabaja en grupo si los alumnos lo solicitan. En todo caso, empiezan a ver la importancia de colaborar con otros departamentos (diseño de objetos, comunicación, etc.) por lo que están pensando en cambiar el programa para que se haga al menos un proyecto de colaboración al año.
Y para terminar la jornada, un vinito y una buena charla con Miquel en el disco-bar de la escuela: precios populares, buena música y posibilidad de pinchar o proyectar on demand. Qué de cosas.
