Malmö högskola (I)

Así se escribe la Universidad de Malmö. Y la facultad donde está la escuela de Diseño de Interacción se conoce como K3: Konst, kultur och kommunikation, Arte, Cultura y Comunicación. ¡Sí! el área de “letras” de la universidad de Malmö se divide en dos facultades, ésta y la de Tecnología y Sociedad. Ya me parece bueno que las facultades tengan nombres tan completos… y surge la inevitable pregunta, ¿por qué el Diseño de Interacción cae en el lado del arte y la cultura y no en el de la tecnología y la sociedad? curioso, pero me gusta :-)

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La primera cita es con Jonas Löwgren, director del Master en Diseño de Interacción. Mientras se come una manzana, va pintando en la pizarra un montón de cajas y siglas, que poco a poco adquieren significado.

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El k3 concentra varias especialidades de diseño, entre ellas el de interacción. Tienen Bachelors de 3 años, Masters de 2 y PhDs de 4 años, y la mayoría de los alumnos vienen de las artes o las ciencias sociales: antropólogos, psicólogos cognitivistas, diseñadores gráficos, y algún informático. En total, 16 alumnos por curso, en el Máster.

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A pesar de tanta aparente división, hay dos asignaturas horizontales que marcan el estilo de la escuela y que aún me tienen pensando:

  • DSK: Design and Knowledge, se refiere a la responsabilidad del diseñador como alguien que genera conocimiento. Es decir, que se considera una función del diseñador no sólo investigar y diseñar, sino también divulgar su trabajo, el conocimiento adquirido, y compartirlo con la sociedad.
  • KRIT: Design as Criticism, la crítica como punto de partida, integrada en el proceso de diseño, para cuestionar lo establecido y mejorar el entorno.

Bastante alejados de metodologías, que pueden llevar a los alumnos a pensar que el conocimiento se encuentra intrínsecamente en ellas, los cursos se basan en la elaboración de proyectos, que duran de 3 a 6 semanas.

Apenas se dan clases teóricas, sino que la docencia se basa más bien en el concepto (otro interesante concepto) del scaffolding: acompañar a los alumnos paso a paso, e ir dejándoles que caminen solos según van evolucionando con el curso, con sus trabajos.

Sin grandes compromisos con la empresa ni apenas clases teóricas, la escuela entiende que un buen diseñador no lo es por la metodología que utilice sino por cómo asume en su proceso estas 3 cualidades:

  • Sense of quality, la capacidad para identificar la calidad de las soluciones propuestas
  • Repertoir of solutions, la capacidad de encontrar diversas soluciones a un mismo problema
  • Confidence in your own solutions, el conocimiento del proceso implica que a pesar de la confusión y la incertidumbre de las fases iniciales, se debe tener la confianza suficiente para saber que se está en el camino de encontrar una buena solución

[continuará…]

3 comentarios sobre “Malmö högskola (I)”

  1. BocaDorada dijo:

    que bien! me gusta esta escuela.

  2. Javier dijo:

    SSSSuper-interesante. Me ha gustado mucho las dos asiugnaturas tangenciales. Me parece acertado, me choca un poco con lo que dices de que no hay teoría. La crítica del diseño es teoría, no? En qué sentido lo dices?

  3. isa dijo:

    Me refiero a que apenas tienen clases teóricas tradicionales a las que nosotros estamos tal (mal)acostumbrados, donde un profesor “dicta” y los alumnos, pasivos, toman apuntes; todo el aprendizaje (o al menos, la mayoría) es eminentemente práctico, y se adquiere a partir de los proyectos. Supongo que eso significa que unos alumnos profundizarán más que otros, al menos en determinadas cuestiones, según cómo vayan enfocando sus proyectos. Pero tiene sentido que cada uno tire del hilo que más le interesa, y profundice según su propio nivel de exigencia, o de curiosidad, o la necesidad del proyecto.

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