la seducción de la opulencia
Me encontré hace un par de semanas con este texto y no paro de darle vueltas:
Hay profesiones más dañinas que el diseño industrial, pero sólo unas pocas. Y posiblemente sólo otra profesión es más falsa: el diseño publicitario que persuade a la gente de comprar cosas que no necesitan, con dinero que no tienen, con el fin de impresionar a otros a quienes no les interesa, es probablemente el campo más falso en existencia hoy día. El diseño industrial, al fabricar las llamativas idioteces pregonadas por los publicistas, entra con un cercano segundo puesto.
Es de Víctor Papanek. Interesante personaje (a veces me pregunto en qué mundo vivo para no tenerle fichado. a buenas horas encuentro, cómo no, la cita de Javier Cañada, que ya tiró de este interesante hilo).
Me ha hecho retroceder un montón de años, a momentos que ahora veo cruciales en mi trayectoria profesional: desde cómo llegué a estudiar publicidad (casi por casualidad), hasta cómo decidí, aún en la facultad, no dedicarme nunca a ella (por motivos que nunca supe enunciar tan bien como Papanek).
Sin embargo, el diseño fue para mí una especie de refugio profesional: siempre lo ví como el fruto de necesidades reales, frente a la maquiavélica publicidad, a pesar del cortesanismo.

Y mientras saldo mi deuda con Papanek, propongo una lista de autores y lecturas que, inevitablemente, me han vuelto a asaltar: Noam Chomsky, José Luis Sampedro, Ramón Fernández Durán, Ignacio Ramonet, José Manuel Pérez Tornero… una dosis de comunicación social ¿quién dijo que no tiene que ver con el diseño? Ah, y los artículos de FOROALFA. El desencadenante de este post es En busca de la verdadera demanda, de Martino Liu.
7 de Junio, 2006 - 11:16
Ese párrafo es buenísimo. A mi también me impresionó mucho!! De hecho, me activó el modo desconfianza respecto a todo lo que suene a marketing. Entre Papanek y Aicher acaba uno de un rojeras insoportable :-)
Por cierto, creo que el diseño sí tiene un modo de evitar ese derrotero. Mi alucinación personal me dice que el diseño centrado en el usuario nos pone en modo reactivo (diseñar para facilitar las cosas a las personas) y que hay un modo de hacer diseño social hoy en día, facilitando el acceso al conocimiento a quienes no lo tienen. Quizás sea esa la superación de la web 2.0, la que crea productos que usa la gente normal (idealista, la coctelera?)
En fin, que sí, que Papanek es una pasada hasta el punto de que te deja sin suelo. Qué sensación más chula, verdad?
9 de Junio, 2006 - 14:14
sí que mola, sí. reconozco que es una sensación que no tengo leyendo a nielsen&co… pero más que rojeras -que también-, la sensación es de estar leyendo el sentido común en su estado puro, y entonces te preguntas, ¿por qué nos empeñamos en complicar tanto las cosas? ¿por qué se crean diseños incómodos, imposibles de usar… y caros? ¿cuándo se cruzó el diseño con la moda, cuándo se volvió elitista? esas cosas…
ahora estoy leyendo un libro curioso sobre la educación en diseño, y el tío dice que a menudo se piensa más sobre el nombre de este oficio que sobre sus objetivos, procesos y resultados. creo que tiene razón y que es parte del mismo problema: el diseñador en sí mismo y sus deseos de proyección profesional.
9 de Junio, 2006 - 16:52
para que ong trabaja este hombre??? me encantaría saberlo. seguro que dona todo lo que gana a la asociacion de usuarios perjudicados por los diseñadores perversos.
9 de Junio, 2006 - 17:10
umm… coincido en que el diseño industrial es algo mas digno… supongamos un sistema de economia planificada, como en la antigua URSS… el diseño publicitario no existiría, salvo para la propaganda politica. Sin embargo, el diseño industrial seguiría siendo necesario, adoptando soluciones mas ideales y menos condicionadas por el capital, aunque acabaria siendo devorado por un sistema politico tan rígido…. si aceptamos la logica capitalista que finalmente se ha impuesto, habra que aceptar ambos tipos de diseño, pues da de comer a unos cuantos, entre los cuales me incluyo ;)
9 de Junio, 2006 - 18:13
esto me recuerda un poco al anuncio de sostenibilidad.com (será del idae?) y en este caso creo que el tal papanek no es más que un utópico cuyo razonamiento, según lo veo, cae por su propio peso. ¿las sociedades agrícolas necesitan diseño?; ¿el diseño es una necesidad de la vida moderna? ¿se pueden salvar algunas partes (élites) de la crítca del todo? no estoy seguro
12 de Junio, 2006 - 23:17
pat, b:
¿de verdad creéis que es una utopía el diseño no elitista, el diseño popular? ¡al contrario! y creo que tú, b, das la respuesta cuando preguntas si las sociedades agrícolas necesitan diseño: ¡por supuesto!
gracias al diseño aplicado a las sociedades agrícolas estamos donde estamos: desde la rueda, el arado y la azada, pasando por el molino y la máquina de vapor, hasta el tractor, la trilladora, y todas esas máquinas que hacen en un ratito lo que antes se tardaba semanas en hacer. ESO es lo que yo considero diseño.
claro que, siguendo en el mundo agrícola, también es diseño (malo malíssssimo, maquiavélico) el de las semillas genéticamente alteradas de monsanto, que producen plantas estériles que obligan a comprarles semillas todos los años.
la diferencia entre unos y otros ejemplos es que los primeros eran creados para facilitar el trabajo del agricultor, adaptando el objeto a la función, incorporando los nuevos avances tecnológicos al diseño de nuevas herramientas que mejorasen la realización de las tareas agrícolas tradicionales. por el contrario, lo que hace monsanto es crear productos que generan dependencias de la marca, que no permiten la evolución autónoma del mercado local (o llamémoslos clientes, usuarios), y que obligan a adaptar el sistema a ciclos artificiales y concebidos para que una empresa se enriquezca.
sé que son ejemplos desequilibrados, pero de eso trataba, en parte, este post: de la relevancia que adquieren ciertos productos, ayudados por campañas de comunicación efectivas, cuando en realidad no son ni útiles, ni necesarios, sino deseados u oportunistas. de la capacidad de la publicidad para generar necesidades y deseos sobre objetos (productos, servicios) que no sirven mejor que otros (aunque es fácil que sean más caros), y cuya última finalidad es poseerlos.
de la frustración que pueden llegar a generar la comunicación publicitaria y el diseño cuando no buscan ser útiles, sino servir a los deseos de enriquecimiento de quienes los crean.
y en mi caso, de no olvidar la ética que puede, y debe, haber detrás de mi trabajo como publicista o diseñadora.
13 de Junio, 2006 - 17:15
plas, plas, plas.
13 de Junio, 2006 - 19:19
creo que estamos hablando de cosas diferentes. creo que asegurar que el diseño comercial es perverso poniéndolo al nivel de monsanto me parece llevarlo a un extremo incierto. estoy contigo en que la ética debe regir la vida laboral de todas las personas, como en el resto de aspectos de su vida. y voy más allá, cuando la profesión está relacionada con la comunicación (en cualquiera de sus variantes) la deontología debe ser uno de los principales valores de cualquier profesional. pero nos estamos moviendo en un mundo teórico, claro está
pero en el mundo actual es muy difícil llegar a aplicar esta reflexión teórica. en un mundo con responsabilidades, con hipotecas, con jefes y con verticalidad máxima es un tanto injusto criticar a los que pueden estar en un escalón profesional más bajo porque no intentan cambiar el mundo. la usabilidad, el diseño, la comunicación, la publicidad o el marketing son distintos apéndices de un mismo animal: la empresa. podemos teorizar cuanto queramos sobre las buenas y malas prácticas en cada uno de estos campos y debemos hacerlo lo mejor posible en cada uno de ellos, pero no apoyo el que un director de periódico diga que “los que peor escriben son los becarios”. no olvidemos que la comunicación hace que nuestro público tenga una buena imagen de nuestra empresa, el diseño debe hacer atractivos nuestros productos, la publicidad debe hacerlos sumamente interesantes y la usabilidad (corrígeme si no doy la definición correcta) debe hacer las cosas fáciles para que los usuarios nos encuentren útiles. ¿pero todo esto para qué? para conseguir más anunciantes, hacer más visitas virtuales y conseguir más o más cara publicidad. y si esto no se cumple no hay usabilidad, ni comunicación, ni marketing, no hay empresa. todos estamos en un mismo barco y creer que los remos de un lado empujan más que los del otro no es la mejor manera de llegar a buen puerto
13 de Junio, 2006 - 19:26
oleeeee
15 de Junio, 2006 - 2:00
espera, espeeeeera, b, que te laaaaanzas!
igual no me he explicado bien… no he escrito este post con la intención de juzgar ni criticar el trabajo de nadie que no sea yo misma. ahora me parece que pat y tú os habéis sentido atacados… ¡de verdad que no se trata de eso!
el texto de papanek me hizo repensar algo que para mí es importante: la misión de mi trabajo, para qué sirve, además de pagarme un sueldo todos los meses. necesito saber por qué hago lo que hago, y estas reflexiones me sirven para encontrar respuestas y metas.
y si hablamos de la relación con la empresa… he sido empresaria, he trabajado como consultora para una multinacional, y ahora en idealista, para idealista. cada experiencia ha sido distinta, pero en ninguno de los tres casos diría que toda la maquinaria se mueve con el único objetivo de hacer más y más dinero. ni siquiera en esa consultora.
creo que cualquier empresa sabe que su producto/servicio tiene que ser bueno (o al menos lo que los tiburones llamarían competitivo) para poder venderlo; pero aunque no fuera así, y ahí es donde nace mi reflexión, yo necesito preguntarme cómo debe ser mi trabajo, en qué debe basarse, para ser bueno. y papanek ayuda a formarse un criterio :-)
15 de Junio, 2006 - 13:58
Estooo… una pregunta: ¿el tipo a quien se le ocurrió la idea de la rueda sabía que estaba “diseñando” una rueda? ¿Quién fue el primero en decir “he diseñado un…” lo que sea? ¿Por qué lo dijo? ¿Cuándo?
PD: He disfrutado mucho este intercambio desde el fondo de la pista. Espero que haya muchos más.
17 de Junio, 2006 - 12:16
Interesantes comentarios, de los cuales hacen dudar de la verdadera exigencia o existencia que muchas veces nos limita.
El motivo de este escrito, es que despues de buscar e indagar he llegado a Martino Liu, el cual, con sus ideas, he pensado que me gustaria o mejor dicho, poder contactar con el.
Tengo la necesidad de encontar empresas muebleras que radiquen en Guadalajara (México), ya que tenemos un proyecto importante que queremos realizar con fabricantes locales de muebles, tenemos diseños exclusivos y necesitamos empresa que nos pueda fabricar, nuestra empresa lleva 40 años en el sector del mueble y ahora hemos abierto delegación en México, queremos traer nuestra tecnologia para combinarla con sus conocimientos y con gente que quiera emprender un nuevo proyecto interesante.
Gracias de antemano a quien me pueda dar una respuesta
Gracias de ante mano
17 de Junio, 2006 - 21:52
hola alberto pascual, no te puedo ayudar mucho porque yo vivo en españa y no conozco a martino liu más que por sus referencias en la web. tu proyecto suena interesante, ¡cuéntanos más!
18 de Junio, 2006 - 20:10
lev, qué bueno tenerte por aquí, y no sólo “observando” desde el fondo de la pista.
me mola tu pregunta, porque creo que parte de la clave está en ella: el tipo que inventó la rueda cumplió su “trabajo” dentro de la sociedad en la que vivía, y no era más importante que los demás por haberlo hecho.
no supo que había cambiado el curso de la historia, ni patentó su invento, ni lo puso en manos de una empresa que empezó a fabricarlas y venderlas carísimas… va por ahí la cosa del diseño, así que, ¿ por qué no nos cuentas tu experiencia en la fábrica de “Volkswagen”, el coche del pueblo? :-)